"Las comunicaciones estaban absolutamente cortadas, había que trabajar por instinto", explicó el defensor ante el tribunal.
El abogado objeta la información de la fiscalía respecto a que esa madrugada la Onemi estuvo comunicada con las zonas afectadas. "Había que trabajar a ciegas", insistió.
La Fiscalía acusa que el SHOA y la Onemi recibieron nueve alertas de tsunami que no valoraron, y que no permitieron dar la alarma