El Papa Benedicto XVI, exteriorizó su molestia con los medios en cuanto a cómo han abordado la polémica filtración de documentos reservados del Vaticano, que cuestionan la administración de la Santa Sede y mencionan supuestos casos de corrupción. Frente a esto último, la máxima institución de la iglesia católica decidió iniciar una investigación interna.
"Los eventos de los últimos días repecto de la curia de mis colaboradores, han traído tristeza a mi corazón. Tengo la firme convicción de que más allá de las debilidades humanas, más allá de las dificultades y los juicios, la iglesia es guiada por el Espíritu Santo, y el señor nunca dejará de ayudarla en su camino", expresó el Sumo Pontífice.